lunes, 7 de abril de 2014

CORTO SOBRE CONCIENTIZACION DE BASTON VERDE PERSONAS CON BAJA VISION


domingo, 6 de abril de 2014

mi nota de miopia patologica salio tamnien en jujuy en el Diario el Pregón.


miércoles, 19 de marzo de 2014

SALI EN LA REVISTA SABER VIVIR DE MARZO DE 2014


G

GENTE AUN NI LO PUEDO CREEER! SALI EN LA REVISTA SABER VIVIR DE ESTE MES, PUEDEN COMPRARLA Y VERIFICARLO(JAJAA) ES LA DE AHORA DEL 8/03/2014, PARA MI ES MUY EMOCIONANTE SABER QUE MI TRABAJO CON LA MACULOPATIA Y LA MIOPIA DEGENERATIVA SE DIFUNDE, ESTO ES PARA MI UN PREMIO AL ESFUERZO, A LA VOLUNTAD Y LAS GANAS DE SEGUIR ADELANTE, Y YA CON ESTO QUEDA DEMOSTRADO QUE CUALQUIER PERSONA COMUN Y CORRIENTE, PUEDE APORTAN UN GRANITO DE ARENA EN ESTA SOCIEDAD, NO HACEN FALTA CONTACTOS, NO HACE FALTA DINERO, NO HACE FALTA SER UN SUPER HEROE, YO NO LO SOY, SOLO SOY UN PUNTO EN ESTE UNIVERSO. GRACIAS A TODOS LOS QUE ME APOYAN DESDE MIS INICIOS CON PROYECTO MACULOPATIA, DESDE AABAVI, DESDE TENGO BAJA VISION , DESDE LOS QUE LEYERON MI LIBRO, REALMENTE GRACIAS!

sábado, 15 de marzo de 2014

entrevista sobre :MIOPIA PATOLOGICA:

El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado […]
El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado en otras patologías de la retina fue aprobado ahora para tratar estos tipos de miopía.
“Sufrí miopía toda la vida. Pero lamentablemente, nunca me habían informado que mi enfermedad era degenerativa, es decir, que iría empeorando con el tiempo. Ni siquiera me habían hecho un fondo de ojo. Habitualmente iba a la consulta y salía con una graduación cada vez mayor para mis anteojos”. Este es el testimonio de Analía Cantero, abogada marplatense de 34 años que sufre miopía degenerativa y maculopatía.
Continúa su relato: “Una maculopatía seca me dejó sin visión de un ojo. No se pudo hacer nada. Y hace cuatro años me diagnosticaron maculopatía miópica, a raíz de una degeneración macular. A la semana me quedé sin visión. De un día para otro, no podía ver ni una letra. Mi oftalmólogo me derivó a un retinólogo sin mayores explicaciones, y mi panorama no era optimista. Lo primero que me dijeron fue que iba a quedarme ciega; fue muy fuerte. Al diagnosticarme estaba en pareja y no tenía hijos; uno no sabe cómo seguir adelante”.
Cerca del 90% de los pacientes con miopía patológica experimenta una pérdida severa de la visión en un lapso de cinco años, pérdida que “suele afectar a personas con menos de 50 años e impacta negativamente en la productividad, el desarrollo económico, la proyección profesional y calidad de vida de personas en etapa laboral”, según sostuvo Marcelo Zas, médico oftalmólogo, jefe de la Sección Retina de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Universidad de Buenos Aires.
Esta pérdida se produce a causa de una neovascularización (crecimiento de vasos sanguíneos anormales) en la retina. Se desconoce el número fehaciente de personas que padecen en nuestro país esta neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica, pero podría efectuarse una aproximación utilizando los datos epidemiológicos de publicaciones de otros países por carecer de datos locales. El estudio Beaver Dam Eye detectó que la prevalencia de alta miopía (mayor a 6 dioptrías) es del 3,8% en la población mayor a 43 años. Por otro lado se sabe que el riesgo de desarrollar una membrana neovascular en pacientes con alta miopía es de un 5 a un 11 por ciento.
La población mayor a 40 años es de algo más de 12 millones de personas en la Argentina según los datos del INDEC. Teniendo en cuenta estos valores, podría decirse que habrá una población de casi 469 mil personas con alta miopía. De estas personas, habría entre 23.436 y 51.559 pacientes con neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica.
Cómo se produce
En esta patología, explicó Zas, el globo ocular experimenta un agrandamiento de su longitud axial (diámetro de delante a atrás), “lo que produce un estiramiento de la retina y puede generar rupturas y formación de nuevos vasos sanguíneos en la mácula (se denomina neovascularización), algunos de los cuales se rompen y generan hemorragias y edema que ocasionan una disminución aguda de la visión central”.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) acaba de otorgar la aprobación de una nueva indicación de ranibizumab, para el tratamiento de la neovascularización coroidea causada por miopía patológica. Este crecimiento anormal y patológico de vasos sanguíneos en la mácula es la complicación visual más común en personas con miopía elevada, enfermedad que es responsable del 62% de los casos de neovascularización en menores de 50 años.
La reciente autorización por parte de la ANMAT convierte a ranibizumab -el único medicamento específicamente diseñado para su uso oftalmológico que ha demostrado en estudios clínicos preservar y mejorar la visión de los pacientes- en el primer tratamiento anti-VEGF aprobado en Argentina con cuatro indicaciones, considerando que ya estaba indicado para el tratamiento de la degeneración macular relacionada con la edad, el edema macular diabético y el edema macular secundario a la oclusión venosa de la retina.
“No perder la visión que me queda”
A paciente Analía Cantero cuenta su experiencia luego del tratamiento mencionado: “Con el correr del tiempo, tuve recaídas y retratamientos. Nuevas aplicaciones de ranibizumab me mejoraron la hemorragia y el edema macular, pero mi visión no volvió a estar como antes, ya que la enfermedad es degenerativa y mi retina está muy deteriorada. Quedé con una visión de 3/10, y así me manejo, trabajo, realizo todas mis actividades, y trato de salir adelante”.
“Para mí, lo importante es no perder la visión que me queda. Siempre con las inyecciones tuve resultados óptimos; me las apliqué cada vez que me lo indicaron, y valió la pena. Agradezco haber tenido la fortaleza de buscar y obtener la información, porque si me hubiera quedado con los primeros médicos, la historia podría haber sido distinta. No hay nada peor que un paciente desinformado. Por eso, a cada persona que atraviesa una situación similar, le aconsejo buscar ayuda con especialistas. El rol del paciente cambió: ahora somos pacientes activos que se informan para tener una mejor calidad de vida
-
See more at: http://www.latamsalud.com/notas/actualidad/miopia-patologica.html#sthash.jFnsxVLL.MsSMwfRK.dpuf
El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado […]
El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado en otras patologías de la retina fue aprobado ahora para tratar estos tipos de miopía.
“Sufrí miopía toda la vida. Pero lamentablemente, nunca me habían informado que mi enfermedad era degenerativa, es decir, que iría empeorando con el tiempo. Ni siquiera me habían hecho un fondo de ojo. Habitualmente iba a la consulta y salía con una graduación cada vez mayor para mis anteojos”. Este es el testimonio de Analía Cantero, abogada marplatense de 34 años que sufre miopía degenerativa y maculopatía.
Continúa su relato: “Una maculopatía seca me dejó sin visión de un ojo. No se pudo hacer nada. Y hace cuatro años me diagnosticaron maculopatía miópica, a raíz de una degeneración macular. A la semana me quedé sin visión. De un día para otro, no podía ver ni una letra. Mi oftalmólogo me derivó a un retinólogo sin mayores explicaciones, y mi panorama no era optimista. Lo primero que me dijeron fue que iba a quedarme ciega; fue muy fuerte. Al diagnosticarme estaba en pareja y no tenía hijos; uno no sabe cómo seguir adelante”.
Cerca del 90% de los pacientes con miopía patológica experimenta una pérdida severa de la visión en un lapso de cinco años, pérdida que “suele afectar a personas con menos de 50 años e impacta negativamente en la productividad, el desarrollo económico, la proyección profesional y calidad de vida de personas en etapa laboral”, según sostuvo Marcelo Zas, médico oftalmólogo, jefe de la Sección Retina de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Universidad de Buenos Aires.
Esta pérdida se produce a causa de una neovascularización (crecimiento de vasos sanguíneos anormales) en la retina. Se desconoce el número fehaciente de personas que padecen en nuestro país esta neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica, pero podría efectuarse una aproximación utilizando los datos epidemiológicos de publicaciones de otros países por carecer de datos locales. El estudio Beaver Dam Eye detectó que la prevalencia de alta miopía (mayor a 6 dioptrías) es del 3,8% en la población mayor a 43 años. Por otro lado se sabe que el riesgo de desarrollar una membrana neovascular en pacientes con alta miopía es de un 5 a un 11 por ciento.
La población mayor a 40 años es de algo más de 12 millones de personas en la Argentina según los datos del INDEC. Teniendo en cuenta estos valores, podría decirse que habrá una población de casi 469 mil personas con alta miopía. De estas personas, habría entre 23.436 y 51.559 pacientes con neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica.
Cómo se produce
En esta patología, explicó Zas, el globo ocular experimenta un agrandamiento de su longitud axial (diámetro de delante a atrás), “lo que produce un estiramiento de la retina y puede generar rupturas y formación de nuevos vasos sanguíneos en la mácula (se denomina neovascularización), algunos de los cuales se rompen y generan hemorragias y edema que ocasionan una disminución aguda de la visión central”.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) acaba de otorgar la aprobación de una nueva indicación de ranibizumab, para el tratamiento de la neovascularización coroidea causada por miopía patológica. Este crecimiento anormal y patológico de vasos sanguíneos en la mácula es la complicación visual más común en personas con miopía elevada, enfermedad que es responsable del 62% de los casos de neovascularización en menores de 50 años.
La reciente autorización por parte de la ANMAT convierte a ranibizumab -el único medicamento específicamente diseñado para su uso oftalmológico que ha demostrado en estudios clínicos preservar y mejorar la visión de los pacientes- en el primer tratamiento anti-VEGF aprobado en Argentina con cuatro indicaciones, considerando que ya estaba indicado para el tratamiento de la degeneración macular relacionada con la edad, el edema macular diabético y el edema macular secundario a la oclusión venosa de la retina.
“No perder la visión que me queda”
A paciente Analía Cantero cuenta su experiencia luego del tratamiento mencionado: “Con el correr del tiempo, tuve recaídas y retratamientos. Nuevas aplicaciones de ranibizumab me mejoraron la hemorragia y el edema macular, pero mi visión no volvió a estar como antes, ya que la enfermedad es degenerativa y mi retina está muy deteriorada. Quedé con una visión de 3/10, y así me manejo, trabajo, realizo todas mis actividades, y trato de salir adelante”.
“Para mí, lo importante es no perder la visión que me queda. Siempre con las inyecciones tuve resultados óptimos; me las apliqué cada vez que me lo indicaron, y valió la pena. Agradezco haber tenido la fortaleza de buscar y obtener la información, porque si me hubiera quedado con los primeros médicos, la historia podría haber sido distinta. No hay nada peor que un paciente desinformado. Por eso, a cada persona que atraviesa una situación similar, le aconsejo buscar ayuda con especialistas. El rol del paciente cambió: ahora somos pacientes activos que se informan para tener una mejor calidad de vida
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El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado […]
El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado en otras patologías de la retina fue aprobado ahora para tratar estos tipos de miopía.
“Sufrí miopía toda la vida. Pero lamentablemente, nunca me habían informado que mi enfermedad era degenerativa, es decir, que iría empeorando con el tiempo. Ni siquiera me habían hecho un fondo de ojo. Habitualmente iba a la consulta y salía con una graduación cada vez mayor para mis anteojos”. Este es el testimonio de Analía Cantero, abogada marplatense de 34 años que sufre miopía degenerativa y maculopatía.
Continúa su relato: “Una maculopatía seca me dejó sin visión de un ojo. No se pudo hacer nada. Y hace cuatro años me diagnosticaron maculopatía miópica, a raíz de una degeneración macular. A la semana me quedé sin visión. De un día para otro, no podía ver ni una letra. Mi oftalmólogo me derivó a un retinólogo sin mayores explicaciones, y mi panorama no era optimista. Lo primero que me dijeron fue que iba a quedarme ciega; fue muy fuerte. Al diagnosticarme estaba en pareja y no tenía hijos; uno no sabe cómo seguir adelante”.
Cerca del 90% de los pacientes con miopía patológica experimenta una pérdida severa de la visión en un lapso de cinco años, pérdida que “suele afectar a personas con menos de 50 años e impacta negativamente en la productividad, el desarrollo económico, la proyección profesional y calidad de vida de personas en etapa laboral”, según sostuvo Marcelo Zas, médico oftalmólogo, jefe de la Sección Retina de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Universidad de Buenos Aires.
Esta pérdida se produce a causa de una neovascularización (crecimiento de vasos sanguíneos anormales) en la retina. Se desconoce el número fehaciente de personas que padecen en nuestro país esta neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica, pero podría efectuarse una aproximación utilizando los datos epidemiológicos de publicaciones de otros países por carecer de datos locales. El estudio Beaver Dam Eye detectó que la prevalencia de alta miopía (mayor a 6 dioptrías) es del 3,8% en la población mayor a 43 años. Por otro lado se sabe que el riesgo de desarrollar una membrana neovascular en pacientes con alta miopía es de un 5 a un 11 por ciento.
La población mayor a 40 años es de algo más de 12 millones de personas en la Argentina según los datos del INDEC. Teniendo en cuenta estos valores, podría decirse que habrá una población de casi 469 mil personas con alta miopía. De estas personas, habría entre 23.436 y 51.559 pacientes con neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica.
Cómo se produce
En esta patología, explicó Zas, el globo ocular experimenta un agrandamiento de su longitud axial (diámetro de delante a atrás), “lo que produce un estiramiento de la retina y puede generar rupturas y formación de nuevos vasos sanguíneos en la mácula (se denomina neovascularización), algunos de los cuales se rompen y generan hemorragias y edema que ocasionan una disminución aguda de la visión central”.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) acaba de otorgar la aprobación de una nueva indicación de ranibizumab, para el tratamiento de la neovascularización coroidea causada por miopía patológica. Este crecimiento anormal y patológico de vasos sanguíneos en la mácula es la complicación visual más común en personas con miopía elevada, enfermedad que es responsable del 62% de los casos de neovascularización en menores de 50 años.
La reciente autorización por parte de la ANMAT convierte a ranibizumab -el único medicamento específicamente diseñado para su uso oftalmológico que ha demostrado en estudios clínicos preservar y mejorar la visión de los pacientes- en el primer tratamiento anti-VEGF aprobado en Argentina con cuatro indicaciones, considerando que ya estaba indicado para el tratamiento de la degeneración macular relacionada con la edad, el edema macular diabético y el edema macular secundario a la oclusión venosa de la retina.
“No perder la visión que me queda”
A paciente Analía Cantero cuenta su experiencia luego del tratamiento mencionado: “Con el correr del tiempo, tuve recaídas y retratamientos. Nuevas aplicaciones de ranibizumab me mejoraron la hemorragia y el edema macular, pero mi visión no volvió a estar como antes, ya que la enfermedad es degenerativa y mi retina está muy deteriorada. Quedé con una visión de 3/10, y así me manejo, trabajo, realizo todas mis actividades, y trato de salir adelante”.
“Para mí, lo importante es no perder la visión que me queda. Siempre con las inyecciones tuve resultados óptimos; me las apliqué cada vez que me lo indicaron, y valió la pena. Agradezco haber tenido la fortaleza de buscar y obtener la información, porque si me hubiera quedado con los primeros médicos, la historia podría haber sido distinta. No hay nada peor que un paciente desinformado. Por eso, a cada persona que atraviesa una situación similar, le aconsejo buscar ayuda con especialistas. El rol del paciente cambió: ahora somos pacientes activos que se informan para tener una mejor calidad de vida
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El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado […]
El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado en otras patologías de la retina fue aprobado ahora para tratar estos tipos de miopía.
“Sufrí miopía toda la vida. Pero lamentablemente, nunca me habían informado que mi enfermedad era degenerativa, es decir, que iría empeorando con el tiempo. Ni siquiera me habían hecho un fondo de ojo. Habitualmente iba a la consulta y salía con una graduación cada vez mayor para mis anteojos”. Este es el testimonio de Analía Cantero, abogada marplatense de 34 años que sufre miopía degenerativa y maculopatía.
Continúa su relato: “Una maculopatía seca me dejó sin visión de un ojo. No se pudo hacer nada. Y hace cuatro años me diagnosticaron maculopatía miópica, a raíz de una degeneración macular. A la semana me quedé sin visión. De un día para otro, no podía ver ni una letra. Mi oftalmólogo me derivó a un retinólogo sin mayores explicaciones, y mi panorama no era optimista. Lo primero que me dijeron fue que iba a quedarme ciega; fue muy fuerte. Al diagnosticarme estaba en pareja y no tenía hijos; uno no sabe cómo seguir adelante”.
Cerca del 90% de los pacientes con miopía patológica experimenta una pérdida severa de la visión en un lapso de cinco años, pérdida que “suele afectar a personas con menos de 50 años e impacta negativamente en la productividad, el desarrollo económico, la proyección profesional y calidad de vida de personas en etapa laboral”, según sostuvo Marcelo Zas, médico oftalmólogo, jefe de la Sección Retina de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Universidad de Buenos Aires.
Esta pérdida se produce a causa de una neovascularización (crecimiento de vasos sanguíneos anormales) en la retina. Se desconoce el número fehaciente de personas que padecen en nuestro país esta neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica, pero podría efectuarse una aproximación utilizando los datos epidemiológicos de publicaciones de otros países por carecer de datos locales. El estudio Beaver Dam Eye detectó que la prevalencia de alta miopía (mayor a 6 dioptrías) es del 3,8% en la población mayor a 43 años. Por otro lado se sabe que el riesgo de desarrollar una membrana neovascular en pacientes con alta miopía es de un 5 a un 11 por ciento.
La población mayor a 40 años es de algo más de 12 millones de personas en la Argentina según los datos del INDEC. Teniendo en cuenta estos valores, podría decirse que habrá una población de casi 469 mil personas con alta miopía. De estas personas, habría entre 23.436 y 51.559 pacientes con neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica.
Cómo se produce
En esta patología, explicó Zas, el globo ocular experimenta un agrandamiento de su longitud axial (diámetro de delante a atrás), “lo que produce un estiramiento de la retina y puede generar rupturas y formación de nuevos vasos sanguíneos en la mácula (se denomina neovascularización), algunos de los cuales se rompen y generan hemorragias y edema que ocasionan una disminución aguda de la visión central”.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) acaba de otorgar la aprobación de una nueva indicación de ranibizumab, para el tratamiento de la neovascularización coroidea causada por miopía patológica. Este crecimiento anormal y patológico de vasos sanguíneos en la mácula es la complicación visual más común en personas con miopía elevada, enfermedad que es responsable del 62% de los casos de neovascularización en menores de 50 años.
La reciente autorización por parte de la ANMAT convierte a ranibizumab -el único medicamento específicamente diseñado para su uso oftalmológico que ha demostrado en estudios clínicos preservar y mejorar la visión de los pacientes- en el primer tratamiento anti-VEGF aprobado en Argentina con cuatro indicaciones, considerando que ya estaba indicado para el tratamiento de la degeneración macular relacionada con la edad, el edema macular diabético y el edema macular secundario a la oclusión venosa de la retina.
“No perder la visión que me queda”
A paciente Analía Cantero cuenta su experiencia luego del tratamiento mencionado: “Con el correr del tiempo, tuve recaídas y retratamientos. Nuevas aplicaciones de ranibizumab me mejoraron la hemorragia y el edema macular, pero mi visión no volvió a estar como antes, ya que la enfermedad es degenerativa y mi retina está muy deteriorada. Quedé con una visión de 3/10, y así me manejo, trabajo, realizo todas mis actividades, y trato de salir adelante”.
“Para mí, lo importante es no perder la visión que me queda. Siempre con las inyecciones tuve resultados óptimos; me las apliqué cada vez que me lo indicaron, y valió la pena. Agradezco haber tenido la fortaleza de buscar y obtener la información, porque si me hubiera quedado con los primeros médicos, la historia podría haber sido distinta. No hay nada peor que un paciente desinformado. Por eso, a cada persona que atraviesa una situación similar, le aconsejo buscar ayuda con especialistas. El rol del paciente cambió: ahora somos pacientes activos que se informan para tener una mejor calidad de vida
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Miopía Patológica


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El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado […]
El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado en otras patologías de la retina fue aprobado ahora para tratar estos tipos de miopía.
“Sufrí miopía toda la vida. Pero lamentablemente, nunca me habían informado que mi enfermedad era degenerativa, es decir, que iría empeorando con el tiempo. Ni siquiera me habían hecho un fondo de ojo. Habitualmente iba a la consulta y salía con una graduación cada vez mayor para mis anteojos”. Este es el testimonio de Analía Cantero, abogada marplatense de 34 años que sufre miopía degenerativa y maculopatía.
Continúa su relato: “Una maculopatía seca me dejó sin visión de un ojo. No se pudo hacer nada. Y hace cuatro años me diagnosticaron maculopatía miópica, a raíz de una degeneración macular. A la semana me quedé sin visión. De un día para otro, no podía ver ni una letra. Mi oftalmólogo me derivó a un retinólogo sin mayores explicaciones, y mi panorama no era optimista. Lo primero que me dijeron fue que iba a quedarme ciega; fue muy fuerte. Al diagnosticarme estaba en pareja y no tenía hijos; uno no sabe cómo seguir adelante”.
Cerca del 90% de los pacientes con miopía patológica experimenta una pérdida severa de la visión en un lapso de cinco años, pérdida que “suele afectar a personas con menos de 50 años e impacta negativamente en la productividad, el desarrollo económico, la proyección profesional y calidad de vida de personas en etapa laboral”, según sostuvo Marcelo Zas, médico oftalmólogo, jefe de la Sección Retina de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Universidad de Buenos Aires.
Esta pérdida se produce a causa de una neovascularización (crecimiento de vasos sanguíneos anormales) en la retina. Se desconoce el número fehaciente de personas que padecen en nuestro país esta neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica, pero podría efectuarse una aproximación utilizando los datos epidemiológicos de publicaciones de otros países por carecer de datos locales. El estudio Beaver Dam Eye detectó que la prevalencia de alta miopía (mayor a 6 dioptrías) es del 3,8% en la población mayor a 43 años. Por otro lado se sabe que el riesgo de desarrollar una membrana neovascular en pacientes con alta miopía es de un 5 a un 11 por ciento.
La población mayor a 40 años es de algo más de 12 millones de personas en la Argentina según los datos del INDEC. Teniendo en cuenta estos valores, podría decirse que habrá una población de casi 469 mil personas con alta miopía. De estas personas, habría entre 23.436 y 51.559 pacientes con neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica.
Cómo se produce
En esta patología, explicó Zas, el globo ocular experimenta un agrandamiento de su longitud axial (diámetro de delante a atrás), “lo que produce un estiramiento de la retina y puede generar rupturas y formación de nuevos vasos sanguíneos en la mácula (se denomina neovascularización), algunos de los cuales se rompen y generan hemorragias y edema que ocasionan una disminución aguda de la visión central”.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) acaba de otorgar la aprobación de una nueva indicación de ranibizumab, para el tratamiento de la neovascularización coroidea causada por miopía patológica. Este crecimiento anormal y patológico de vasos sanguíneos en la mácula es la complicación visual más común en personas con miopía elevada, enfermedad que es responsable del 62% de los casos de neovascularización en menores de 50 años.
La reciente autorización por parte de la ANMAT convierte a ranibizumab -el único medicamento específicamente diseñado para su uso oftalmológico que ha demostrado en estudios clínicos preservar y mejorar la visión de los pacientes- en el primer tratamiento anti-VEGF aprobado en Argentina con cuatro indicaciones, considerando que ya estaba indicado para el tratamiento de la degeneración macular relacionada con la edad, el edema macular diabético y el edema macular secundario a la oclusión venosa de la retina.
“No perder la visión que me queda”
A paciente Analía Cantero cuenta su experiencia luego del tratamiento mencionado: “Con el correr del tiempo, tuve recaídas y retratamientos. Nuevas aplicaciones de ranibizumab me mejoraron la hemorragia y el edema macular, pero mi visión no volvió a estar como antes, ya que la enfermedad es degenerativa y mi retina está muy deteriorada. Quedé con una visión de 3/10, y así me manejo, trabajo, realizo todas mis actividades, y trato de salir adelante”.
“Para mí, lo importante es no perder la visión que me queda. Siempre con las inyecciones tuve resultados óptimos; me las apliqué cada vez que me lo indicaron, y valió la pena. Agradezco haber tenido la fortaleza de buscar y obtener la información, porque si me hubiera quedado con los primeros médicos, la historia podría haber sido distinta. No hay nada peor que un paciente desinformado. Por eso, a cada persona que atraviesa una situación similar, le aconsejo buscar ayuda con especialistas. El rol del paciente cambió: ahora somos pacientes activos que se informan para tener una mejor calidad de vida”.
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Miopía Patológica


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El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado […]
El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado en otras patologías de la retina fue aprobado ahora para tratar estos tipos de miopía.
“Sufrí miopía toda la vida. Pero lamentablemente, nunca me habían informado que mi enfermedad era degenerativa, es decir, que iría empeorando con el tiempo. Ni siquiera me habían hecho un fondo de ojo. Habitualmente iba a la consulta y salía con una graduación cada vez mayor para mis anteojos”. Este es el testimonio de Analía Cantero, abogada marplatense de 34 años que sufre miopía degenerativa y maculopatía.
Continúa su relato: “Una maculopatía seca me dejó sin visión de un ojo. No se pudo hacer nada. Y hace cuatro años me diagnosticaron maculopatía miópica, a raíz de una degeneración macular. A la semana me quedé sin visión. De un día para otro, no podía ver ni una letra. Mi oftalmólogo me derivó a un retinólogo sin mayores explicaciones, y mi panorama no era optimista. Lo primero que me dijeron fue que iba a quedarme ciega; fue muy fuerte. Al diagnosticarme estaba en pareja y no tenía hijos; uno no sabe cómo seguir adelante”.
Cerca del 90% de los pacientes con miopía patológica experimenta una pérdida severa de la visión en un lapso de cinco años, pérdida que “suele afectar a personas con menos de 50 años e impacta negativamente en la productividad, el desarrollo económico, la proyección profesional y calidad de vida de personas en etapa laboral”, según sostuvo Marcelo Zas, médico oftalmólogo, jefe de la Sección Retina de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Universidad de Buenos Aires.
Esta pérdida se produce a causa de una neovascularización (crecimiento de vasos sanguíneos anormales) en la retina. Se desconoce el número fehaciente de personas que padecen en nuestro país esta neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica, pero podría efectuarse una aproximación utilizando los datos epidemiológicos de publicaciones de otros países por carecer de datos locales. El estudio Beaver Dam Eye detectó que la prevalencia de alta miopía (mayor a 6 dioptrías) es del 3,8% en la población mayor a 43 años. Por otro lado se sabe que el riesgo de desarrollar una membrana neovascular en pacientes con alta miopía es de un 5 a un 11 por ciento.
La población mayor a 40 años es de algo más de 12 millones de personas en la Argentina según los datos del INDEC. Teniendo en cuenta estos valores, podría decirse que habrá una población de casi 469 mil personas con alta miopía. De estas personas, habría entre 23.436 y 51.559 pacientes con neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica.
Cómo se produce
En esta patología, explicó Zas, el globo ocular experimenta un agrandamiento de su longitud axial (diámetro de delante a atrás), “lo que produce un estiramiento de la retina y puede generar rupturas y formación de nuevos vasos sanguíneos en la mácula (se denomina neovascularización), algunos de los cuales se rompen y generan hemorragias y edema que ocasionan una disminución aguda de la visión central”.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) acaba de otorgar la aprobación de una nueva indicación de ranibizumab, para el tratamiento de la neovascularización coroidea causada por miopía patológica. Este crecimiento anormal y patológico de vasos sanguíneos en la mácula es la complicación visual más común en personas con miopía elevada, enfermedad que es responsable del 62% de los casos de neovascularización en menores de 50 años.
La reciente autorización por parte de la ANMAT convierte a ranibizumab -el único medicamento específicamente diseñado para su uso oftalmológico que ha demostrado en estudios clínicos preservar y mejorar la visión de los pacientes- en el primer tratamiento anti-VEGF aprobado en Argentina con cuatro indicaciones, considerando que ya estaba indicado para el tratamiento de la degeneración macular relacionada con la edad, el edema macular diabético y el edema macular secundario a la oclusión venosa de la retina.
“No perder la visión que me queda”
A paciente Analía Cantero cuenta su experiencia luego del tratamiento mencionado: “Con el correr del tiempo, tuve recaídas y retratamientos. Nuevas aplicaciones de ranibizumab me mejoraron la hemorragia y el edema macular, pero mi visión no volvió a estar como antes, ya que la enfermedad es degenerativa y mi retina está muy deteriorada. Quedé con una visión de 3/10, y así me manejo, trabajo, realizo todas mis actividades, y trato de salir adelante”.
“Para mí, lo importante es no perder la visión que me queda. Siempre con las inyecciones tuve resultados óptimos; me las apliqué cada vez que me lo indicaron, y valió la pena. Agradezco haber tenido la fortaleza de buscar y obtener la información, porque si me hubiera quedado con los primeros médicos, la historia podría haber sido distinta. No hay nada peor que un paciente desinformado. Por eso, a cada persona que atraviesa una situación similar, le aconsejo buscar ayuda con especialistas. El rol del paciente cambió: ahora somos pacientes activos que se informan para tener una mejor calidad de vida”.
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Miopía Patológica


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Miopía patológica
El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado […]
El crecimiento de vasos sanguíneos anormales en el fondo del ojo a causa de una miopía patológica puede causar un deterioro irreversible de la visión central. Un medicamento ya utilizado en otras patologías de la retina fue aprobado ahora para tratar estos tipos de miopía.
“Sufrí miopía toda la vida. Pero lamentablemente, nunca me habían informado que mi enfermedad era degenerativa, es decir, que iría empeorando con el tiempo. Ni siquiera me habían hecho un fondo de ojo. Habitualmente iba a la consulta y salía con una graduación cada vez mayor para mis anteojos”. Este es el testimonio de Analía Cantero, abogada marplatense de 34 años que sufre miopía degenerativa y maculopatía.
Continúa su relato: “Una maculopatía seca me dejó sin visión de un ojo. No se pudo hacer nada. Y hace cuatro años me diagnosticaron maculopatía miópica, a raíz de una degeneración macular. A la semana me quedé sin visión. De un día para otro, no podía ver ni una letra. Mi oftalmólogo me derivó a un retinólogo sin mayores explicaciones, y mi panorama no era optimista. Lo primero que me dijeron fue que iba a quedarme ciega; fue muy fuerte. Al diagnosticarme estaba en pareja y no tenía hijos; uno no sabe cómo seguir adelante”.
Cerca del 90% de los pacientes con miopía patológica experimenta una pérdida severa de la visión en un lapso de cinco años, pérdida que “suele afectar a personas con menos de 50 años e impacta negativamente en la productividad, el desarrollo económico, la proyección profesional y calidad de vida de personas en etapa laboral”, según sostuvo Marcelo Zas, médico oftalmólogo, jefe de la Sección Retina de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas “José de San Martín” de la Universidad de Buenos Aires.
Esta pérdida se produce a causa de una neovascularización (crecimiento de vasos sanguíneos anormales) en la retina. Se desconoce el número fehaciente de personas que padecen en nuestro país esta neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica, pero podría efectuarse una aproximación utilizando los datos epidemiológicos de publicaciones de otros países por carecer de datos locales. El estudio Beaver Dam Eye detectó que la prevalencia de alta miopía (mayor a 6 dioptrías) es del 3,8% en la población mayor a 43 años. Por otro lado se sabe que el riesgo de desarrollar una membrana neovascular en pacientes con alta miopía es de un 5 a un 11 por ciento.
La población mayor a 40 años es de algo más de 12 millones de personas en la Argentina según los datos del INDEC. Teniendo en cuenta estos valores, podría decirse que habrá una población de casi 469 mil personas con alta miopía. De estas personas, habría entre 23.436 y 51.559 pacientes con neovascularización coroidea secundaria a miopía patológica.
Cómo se produce
En esta patología, explicó Zas, el globo ocular experimenta un agrandamiento de su longitud axial (diámetro de delante a atrás), “lo que produce un estiramiento de la retina y puede generar rupturas y formación de nuevos vasos sanguíneos en la mácula (se denomina neovascularización), algunos de los cuales se rompen y generan hemorragias y edema que ocasionan una disminución aguda de la visión central”.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) acaba de otorgar la aprobación de una nueva indicación de ranibizumab, para el tratamiento de la neovascularización coroidea causada por miopía patológica. Este crecimiento anormal y patológico de vasos sanguíneos en la mácula es la complicación visual más común en personas con miopía elevada, enfermedad que es responsable del 62% de los casos de neovascularización en menores de 50 años.
La reciente autorización por parte de la ANMAT convierte a ranibizumab -el único medicamento específicamente diseñado para su uso oftalmológico que ha demostrado en estudios clínicos preservar y mejorar la visión de los pacientes- en el primer tratamiento anti-VEGF aprobado en Argentina con cuatro indicaciones, considerando que ya estaba indicado para el tratamiento de la degeneración macular relacionada con la edad, el edema macular diabético y el edema macular secundario a la oclusión venosa de la retina.
“No perder la visión que me queda”
A paciente Analía Cantero cuenta su experiencia luego del tratamiento mencionado: “Con el correr del tiempo, tuve recaídas y retratamientos. Nuevas aplicaciones de ranibizumab me mejoraron la hemorragia y el edema macular, pero mi visión no volvió a estar como antes, ya que la enfermedad es degenerativa y mi retina está muy deteriorada. Quedé con una visión de 3/10, y así me manejo, trabajo, realizo todas mis actividades, y trato de salir adelante”.
“Para mí, lo importante es no perder la visión que me queda. Siempre con las inyecciones tuve resultados óptimos; me las apliqué cada vez que me lo indicaron, y valió la pena. Agradezco haber tenido la fortaleza de buscar y obtener la información, porque si me hubiera quedado con los primeros médicos, la historia podría haber sido distinta. No hay nada peor que un paciente desinformado. Por eso, a cada persona que atraviesa una situación similar, le aconsejo buscar ayuda con especialistas. El rol del paciente cambió: ahora somos pacientes activos que se informan para tener una mejor calidad de vida”.
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soy feliz y te digo la fórmula



Todos somos capaces de ser felices, a pesar de las circunstancias de la vida, a pesar de los obstáculos, de los problemas y pesares siempre se puede optar por ser feliz.

Nadie sabe si va morir mañana, tal vez algunos tengan alguna enfermedad que pueda deparar la muerte pero en definitiva una persona sana también puede morir en cualquier lugar, en cualquier momento, es decir no somos nada, no estamos exentos de nada. Saber esto nos compromete, nos responsabiliza de nuestras acciones y emociones, nosotros somos los que contralamos lo que queremos vivir y como nos queremos sentir, no hay afuera, no hay culpas externas, poner el ojo en otro es no hacerse cargo, creo que es la más fácil, y es la que solemos escuchar y decir :  no soy feliz porque el otro me dijo, me hizo, no me deja, etcétera,  en realidad todo eso no existe si uno no quiere, me afecta en la medida que yo dejo que me afecte, pero el control del pensamiento es el mejor trabajo que uno puede hacer.

En mi experiencia de vida puedo contarle que aprendí a través de muchos obstáculos,que no  se puede elegir las circunstancias ni los problemas que van acontecer, pero si se puede  elegír como afrontarlos, siempre remarco la voluntad y el optimismo para salir adelante, que en mi personalidad esta muy marcada y los que me conocen pueden seguramente ratificarlo, pero en sí, no es ningún secreto ni un imposible lograrlo, a mi me llevo un tiempo darme cuenta que podía ser feliz a pesar de mi enfermedad y seguramente cada uno tendrá su tiempo, su momento, lo importante es y que quiero remarcar con este artículo  es que se puede; siempre digo esto para que sepan y tengan claro que yo soy un mortal más, un punto en este universo, es decir una nadie que encontró la fórmula de ser feliz, y que me gustaría que me escuchen y entiendan porque todo el tiempo estoy viendo personas infelices o insatisfechas que no pueden ver más allá de los problemas, y de verdad que la vida es muy simple, todo está en el control de la mente y de los pensamientos, uno atrae lo que piensa, lo bueno y lo malo.

Un tips que puedo recomendarles es hacer lo que a uno le gusta, seguir ese instinto que lo satisface desde lo más profundo, a veces no nos realizamos como personas porque solemos seguir mandatos, mandatos que a veces no son nuestros, que nos viene de nuestros padres, del entorno, fuera del “yo”, obviamente que vamos a ser infelices por tratar de cumplir las expectativas de otro, por eso vuelvo a repetir todo depende de  nosotros mismos, no del afuera, nosotros en definitiva decidimos ponernos en esa posición.

Otro consejo es también dejar de preocuparse por la vida del otro, cuando me focalizo en mi y no tanto en el otro, me concentro mejor en la realización de mis proyectos, que nos importa que opine fulano o que piense tal o cual cosa, cada uno tiene su historia de vida, de ahí sus reacciones y acciones y/o omisiones, no puede pretender que todo el mundo actué como yo quiero, ni que piense como yo quiero, ni que todo el mundo me quiera, porque eso sería una utopía más que una realidad, las críticas son buenas y positivas,  de esa manera puedo superarme, no tomemos todas las cosas  tan trágicamente , hacerse una autocrítica también es  saludable.

Ser más introspectivos, analizarnos ayuda muchísimo,  determinar cuales son  nuestras fortalezas y debilidades es un sano ejercicio, sino nos  conocemos verdaderamente ¿como pretendemos ser felices?, este año yo comencé mi  apertura de debilidades y me di cuenta de cada uno de los defectos que poseo (hipócrita, falsa, terca, obesiva,criticona,) y en verdad a mi me ayudo mucho saber que tengo defectos que debo corregir, porque nadie es perfecto y por eso te propongo que hagas una lista de tus virtudes y defectos y  te apuesto que la lista de defectos es la más difícil de completar, porque como decía una psicóloga que me atendió hace unos años hacer análisis es como cocinar  coliflor, a todos nos gusta hacerlos con la olla tapada, pero cuando abrimos la olla y sale el olor, difícil es aguantar, pero calma se puede resistir, y sirve muchísimo para mejora como persona, es un camino de crecimiento personal único.

Aprender de los fracasos  y compartirlos, también es súper importante, la mayoría de las personas solo te cuenta los éxitos, nadie te cuenta el arduo camino de ir atrás de la zanahoria, solo te cuenta cuando la alcanzaron y eso no existe, y lo peor es que muchas personas creen que las personas exitosas no sufrieron, no lloraron, no se lastimaron, no se cayeron, no flaquearon, no es cierto porque no es humano, todos sufrimos, todos fallamos, no somos infalibles, pero lo importante no son los fracasos o los éxitos, sino las batallas, el valor para hacerle frente a las circunstancias, perder el miedo, arriesgar , por mi experiencia personal aprendí mucho más de los fracasos que de los éxitos, a los éxitos solo  hay que disfrutarlos.

Quiero recalcar nuevamente que yo no soy perfecta ni me creo más que nadie, pero de lo que si estoy completamente segura es que la felicidad esta en uno.
Besos Analia Cantero


domingo, 9 de marzo de 2014

LA SATISFACCION DE SER UN OPTIMISTA




¿Quién Puede decir hoy en día que se encuentra sin una preocupación?, hoy todas las personas 
consideramos que tenemos en alguna medida  alguna circunstancia  que nos angustia, nos preocupa, nos estresa y solemos ponerle el nombre de PROBLEMA.
El  problemas es la contingencia; es decir, la posibilidad e imposibilidad de las situaciones y cosas; lo que puede generar inquietud o perturbar la paz o existencia de quien lo tiene en su conciencia, y para cada uno nuestros problemas son más importantes y relevantes que el del resto, y solemos hacer juicio de valor acerca de aquellos que se quejan 
por nimiedades, o creemos que  lo que le pasa al otro es intrascendente, ahí solemos ver personas que están preocupadas porque tienen exceso de peso, porque son pelados, porque no consiguen trabajo, porque no pueden encontrar el amor, problemas de salud y la lista es interminable.

En mi experiencia de vida me di cuenta que la medida de los problemas se los damos nosotros, que no hay nada grave en la vida, pero si considero que existen dos situaciones para mi bien claras, por un lado los problemas que tienen solución y aquellos que debo aprender aceptar. Por lo tanto lo primero que debo hacer al encontrarme ante una contingencia es determinar con criterio si puedo encontrarle una salida, si puedo darle una solución, es decir hay muchas situaciones de nuestra vida que para modificarlas depende de nuestro esfuerzo, sin esfuerzo no se puede llegar a ningún lado, y seguramente algunas situaciones implicaran un gran desgaste para obtener buenos resultados pero lo cierto es que si haciendo B y C obtengo A vale la pena intentar y realizar todos los sacrificios necesarios, y puedo asegurar que una vez que uno va tras el cometido la sensación de bienestar  es fabulosa, siempre digo que es mejor intentar el triunfo que no triunfar por miedo a fracasar, la idea es perder el miedo a arriesgar.
Por otro lado están las contingencias que debo aprender aceptar, aceptar no significa rendirse, por el contrario significa tener actitud positiva ante la vida para conciliarnos con aquel problema que no podre remediar, pero que si puedo afrontar con optimismo y dignidad, nadie está exento a que le sucedan cosas que no puede remediar como una muerte, una separación o una enfermedad pero si  se tiene la posibilidad de elegir como quiere afrontar la situación, en mi libro hablo del proceso de aceptación como un camino de todos los días  y no como una meta de llegada, la aceptación debe trabajarse dia a dia, unos días será mejores que otros pero reconciliarse con el problema es la mejor manera de llevar la mochila, como digo siempre es mejor ponerle rueditas que cargarla, así creo que resolví muchas de mis complicaciones.
En mi caso particular ser optimista me ayuda dia tras dia, aprendi a aceptar y resolver lo que debía, el optimismo para mi es un estilo de vida, una filosofía que aprendi a abrazar y que me enseña que es la mejor manera de encarar los días, cada amanecer se ve mejor con una sonrisa que con llanto, por eso predico el optimismo con entusiasmo, y lo cierto es que cualquier ser humano del planeta tiene la capacidad de hacerlo, yo no soy un super héroe, ni descubrí la pólvora , solo soy un ser humano común y corriente que tiene tropiezos y obstáculos como todo el mundo y que entendió que se puede ser inmensamente feliz si uno mismo lo decide, cada persona tiene el poder de lograr ser feliz si se lo propone, la vida es más simple de lo que imaginamos.
Algunos tips:
  • Todo lo malo tiene algo positivo.
  •  Atraemos lo que pensamos.
  •   Ser positivo nos fortalece
  •   El optimismo siempre es posible
  •  Ser positivo es más útil y eficaz
  • El optimismo es salud
  • El optimismo me da mas confianza y seguridad.
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